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A vueltas con la satisfacción
del cliente y los empleados
09.09.03. Como
ya apuntamos en el número anterior de nuestro Boletín Informativo
(Julio 2001), la nueva
norma ISO 9000:2000 pone mucho énfasis, entre otros aspectos, en el de
la satisfacción del cliente y la de los empleados de la empresa a
certificar. Y ello no es
casual ni anecdótico. Es fruto de su propia filosofía. El cliente es
el centro de toda actividad empresarial, tenga por fin poner productos
en el mercado o prestar servicios. El cliente es el consumidor.
Por
otra parte, el personal empleado en la empresa es quien ha de fabricar o
vender los productos o suministrar y prestar los servicios a los
clientes. Son un escalon vital para la actividad empresarial. Ellos lo
harán bien o mal, se cumplirán los requisitos del cliente y sus
expectativas o no. En sus manos está. De ahí la importancia de que sea
un personal satisfecho con su empresa, formado, motivado y hasta, en la
medida de lo posible, identificado con su empresa.
Pues
bien, la ISO 9000:2000 plantea la necesidad de que el Manual de Calidad
y los Procedimientos operativos toquen estos temas. Así en el apartado
8) de la Norma referido a "Medición, análisis y mejora",
punto 8.2 "Seguimiento y medición" se dice textualmente: "Satisfacción
del cliente. Como una de las medidas del desempeño del sistema de gestión
de la calidad, la organización (la empresa) debe realizar el
seguimiento de la información relativa a la percepción del cliente con
respecto al cumplimiento de sus requisitos por parte de la organización.
Deben determinarse los métodos para obtener y utilizar dicha información"
Tras
estas frases asoma con claridad la idea de que es necesario que la
empresa sepa que piensan los clientes de sus productos y/o servicios. Y
esto requiere implantar alguna forma de obtener esa información y de
poder evaluarla y medirla. Así se pueden plantear objetivos medibles o
índices y hacer el adecuado seguimiento. Esto está en contra de esa vieja
tradición española, ya en retirada, de que el "cliente nunca (!)
tiene razón" o de que "siempre se queja por sistema". En
definitiva del vicio de ignorar sus opiniones y sensaciones, propio de
etapa en donde vender era fácil o no había competencia. Ahora todo
suele der diferente y el cliente distingue la existencia o no de esa
"calidad".
Por
este motivo, preguntas tales como las que siguen estan al orden del día
en muchas de nuestras empresas y figuran en el manual de AENOR "ISO
9000: Guía y comentarios":
¿Se analizan las reclamaciones de los
clientes, la satisfacción de estos y la de los empleados?
¿Especifica la organización los
requisitos del producto necesarios para
el empleo del mismo?
¿Efectúa la organización un seguimiento
de la información relativa a la insatisfacción de los clientes?
Estas
y otras muchas se manejan en los cuestionarios que tratan de
sistematizar este aspecto básico de la vida económica de las empresas.
Por
lo que se refiere a los trabajadores, la citada ISO 9000:2000 en su
apartado 6) de "Gestión de los recursos", punto 6.4
"Ambiente de trabajo", trata de aspectos que afectan
directamente a dichos trabajadores y que influyen directamente en los
productos o servicios ofertados.
"La organización debe determinar y
gestionar el ambiente de trabajo necesario para lograr la conformidad
con los requisitos del producto."
Y
preguntas tales, del mismo manual antes citado, como las siguientes
deben ser planteadas y estudiadas en el curso de la implantación
¿Considera
que su competencia laboral es valiosa para su organización?
¿Cuenta
su organización con un ambiente de trabajo positivo, motivador y
agradable?
¿Resulta
su salario motivador para su trabajo?
¿Escucha
la dirección sus propuestas ( y sugerencias)?
¿Le
proporciona la dirección informes de resultados sobre su trabajo?
¿Son
el espacio, los equipos, las instalaciones y las herramientas
convenientes y adecuadas para su trabajo?
¿Considera
que sus mesas, sillas y herramientas son ergonomicamente adecuada para
usted?
¿Cuenta
su espacio de trabajo con nun bajo y confortable nivel de ruidos
procedentes de gente, maquinaria, radios, etc.?
¿
Se han evitado las vibraciones y los temblores?
¿Se
ha evitado la existencia de olores fuertes y líquidos tóxicos en las
salas de trabajo?
¿Es
la limpieza aceptable y eficaz, de forma que se eviten las alergias y el
asma?
Podrían
formularse otras mil más al respecto. Son formas, junto con la
observación directa, de poder conocer el grado de satisfacción e
identificación de los trabajadores con su empresa. Y esto, como hemos
indicado antes, es una pieza importante para que los trabajadores
colaboren eficazmente en alcanzar un buen nivel de calidad en la gestión
y en los productos o servicios prestados.De ahí su trascendencia.
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