11.04.05.
Introducción
Al igual que en los campos de Seguridad y Calidad,
en las empresas con un Sistema de Gestión Medioambiental (SGMA) bien
implantado y alto grado de concienciación, las actuaciones en Medio
Ambiente son eminentemente preventivas.
Inicialmente, durante la fase de implantación del
SGMA, suelen detectarse defectos, problemas medioambientales, e incluso
incumplimientos legales, que es preciso corregir si se quiere ser consecuente
con la aplicación de una buena Política Medioambiental.
Posteriormente, en una 2ª fase, el propio SGMA
impulsará la mejora continua del Medio Ambiente, detectando los “aspectos
medioambientales significativos”, que deberán ser la base para plantear objetivos
y metas de mejora medioambientales.
Si queremos avanzar un paso más, hay que aprovechar
el conocimiento que cada uno tiene, de la fase del proceso en que desarrolla su
trabajo, lo que le permite actuar como detector de riesgos potenciales y
al mismo tiempo, aportar sus ideas de mejora, con propuestas que
permitan minimizar la influencia del proceso en el Medio Ambiente.
Una herramienta para lograr esto último es la
“gestión de Incidentes Medioambientales”, entendiendo como tal “cualquier
suceso que provocó o pudo provocar efectos negativos al Medio Ambiente,
incluyendo los incumplimientos del SGMA”.
La declaración y posterior análisis de los
incidentes medioambientales y de sus posibles causas, proporciona una información
muy valiosa para mejorar el Medio Ambiente y evitar afecciones al mismo.
En una situación normal, los incidentes
medioambientales son numerosas situaciones, aparentemente de poca importancia,
que, o no afectaron al Medio Ambiente, o lo hicieron de forma muy reducida,
pero su análisis siempre proporciona información sobre
riesgos potenciales de provocar una contaminación importante.
Por ejemplo, si hay muchos incidentes de pequeñas pérdidas
o goteos de aceite de los sistemas hidráulicos, la causa podría ser la mala
calidad de los manguitos, que, de no corregirse, acabaría provocando un
derrame importante. La sustitución de todos los manguitos de mala calidad,
evitará que se produzca un episodio grave de contaminación que podría
afectar al terreno, o a los vertidos.
Declaración de incidentes medioambientales
El sistema no es nada complicado. Cualquiera que
detecte un incidente medioambiental, debe comunicarlo a su Mando directo, o al
Responsable de Medio Ambiente. Si en ese momento está provocando contaminación,
o hay riesgo grave de que se produzca, lo prioritario será tomar las medidas
que eviten la contaminación.
El Responsable de Medio Ambiente será el encargado
de redactar el informe del incidente, recabando toda la información posible
que favorezca su análisis posterior, en especial sobre su alcance, duración,
circunstancias que se daban en ese momento, cantidades (si es un derrame),
posibles causas, etc.
Es importante que den su opinión todos los que
presenciaron el incidente, tanto sobre lo ocurrido, como sobre las posibles
causas del mismo. Para que la información que aporten sea veraz y lo más
completa posible, hay que dejar muy claro que “no se trata de buscar
culpables”, sino de conocer las causas para evitar su repetición.
Análisis de causas
Normalmente un solo incidente no suele tener
importancia por si mismo, ni suele dar orientaciones sobre riesgos potenciales,
y por ello debe hacerse periódicamente una lectura del conjunto de los
producidos en un período amplio de tiempo, agrupados por diferentes criterios:
tipos de incidentes, sectores de fabricación, etc.
Por su posible trascendencia es importante hacer un
análisis detallado de los incidentes que suponen una “No Conformidad”,
es decir, que en ellos se ha producido una situación de incumplimiento
legal, o de las normas internas, o del propio SGMA. Igualmente los que
suponen una “No Conformidad Potencial”, es decir, que en ellos no
hubo No Conformidad, pero en caso de repetirse el incidente, se podría
producir.
De producirse frecuentemente este tipo de
incidentes, estarían indicando una enorme fragilidad del SGMA, su mal
funcionamiento, su defectuosa implantación y una falta preocupante de
concienciación de la plantilla. Incluso habría que cuestionar si de
verdad se respeta la Política Medioambiental en la empresa.
El análisis de los incidentes conviene que sea
realizado por un grupo multidisciplinar, para que aporte diferentes
visiones del mismo problema. Es bueno igualmente escuchar todas las opiniones,
en especial de los trabajadores directamente involucrados en esa fase del
proceso. Puede ser una buena ocasión para usar la “tormenta de ideas”.
Acciones correctoras y preventivas
Normalmente, conviene separar el análisis de
causas y la búsqueda de soluciones, ya que para esta última puede ser
necesaria la presencia de personas con una formación distinta y específica, e
incluso pueden plantearse varias posibles soluciones.
Conviene no olvidar que la decisión sobre las
acciones a tomar, debe ser del Mando responsable del proceso donde se
produjo, ya que las distintas soluciones que se planteen pueden tener costes
muy diferentes, la toma de decisiones puede ser bastante complicada y sobre
todo, él es el responsable de que el proceso no contamine.
La experiencia muestra que, en casi todos los casos,
es aconsejable incluir actividades de formación y de divulgación de las
normas y procedimientos, adicionalmente a las medidas específicas de
corrección del riesgo.
Las acciones a tomar pueden ser de dos tipos:
·
Correctora: aquella que se toma para suprimir la
causa de una No Conformidad, es decir, para eliminar un incumplimiento, o
incluso la afección en el entorno
·
Preventiva: se toma para eliminar la causa de una
No Conformidad Potencial, es decir, para evitar que llegue a producirse una
No Conformidad
Una vez implantadas las acciones correctoras o
preventivas, es necesario comprobar que dichas acciones han sido efectivas,
es decir, que logran el objetivo propuesto, eliminando las causas de la No
Conformidad, o de la No Conformidad Potencial.
La gestión de incidentes como herramienta de
sensibilización medioambiental
La gestión de incidentes medioambientales se ha
comprobado como una herramienta excelente de mejora del Medio Ambiente,
que aporta información muy valiosa sobre puntos débiles de la Gestión
Medioambiental, que será preciso corregir.
Con ello se logra un control total de los aspectos
medioambientales del proceso, en todas las fases del mismo, durante toda la
jornada y realizado por quienes están en mejores condiciones de detectar los
fallos del proceso, que son quienes trabajan en él.
Además supone aprovechar los conocimientos,
sensibilidad y creatividad de todos y cada uno de los miembros de la plantilla,
que con su participación, sentirán que contribuyen a mejorar el Medio
Ambiente en su entorno de trabajo y en cierto grado, sentirán como suyas
propias las mejoras implantadas.
Para ello es necesario:
·
Dar una formación básica sobre incidentes
medioambientales, explicando que son, su importancia y como se gestionan
·
Demostrar con las actuaciones la
credibilidad del sistema y asegurar a toda costa que con
la declaración de incidentes no se trata de buscar culpables
·
Transmitir a todos, que quien está más cerca de
una fase del proceso, puede con más facilidad detectar los fallos
producidos, o prevenir los potenciales
·
Convencer de que cada uno puede aportar sus ideas,
en aquello que mejor conoce, como es su área de trabajo, para solucionar
situaciones de riesgo y evitar que se produzcan daños al Medio Ambiente