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Gestión de residuos: ¿cómo optimizarla?

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11.04.05. 

Introducción

En empresas con Sistema de Gestión Medioambiental (SGMA) implantado, certificado en ISO 14001 o no, la gestión de residuos es una parte muy llamativa del conjunto de la gestión medioambiental y da una idea bastante aproximada del grado de avance en la implantación del SGMA y del nivel de concienciación medioambiental de la plantilla.

Normalmente, se suelen magnificar las dificultades que plantea la correcta gestión de los residuos y si se pregunta sobre su coste anual, es muy posible que no esté cuantificado, pero se dará por estimación una cantidad desorbitada.

Este desconocimiento puede suponer un lastre importante para afrontar mejoras en la gestión de residuos, ya que las iniciativas pueden frenarse en base a criterios erróneos o, incluso, los responsables de impulsarlas pueden verse desmotivados al no tener claras las prioridades y posibilidades de mejora.

Una de las razones para que esto ocurra es que el coste al Kg de la gestión de algunos residuos es ciertamente muy elevada, aunque la cantidad anual generada de estos residuos suele ser poco importante, no siendo su coste anual elevado. Por esta razón, no debe hablarse del coste al Kg sino del coste total anual.

Si en una pequeña o mediana empresa el coste anual de gestión de residuos es realmente muy elevado, es casi seguro que se den las circunstancias siguientes:

·         La gestión de algunos residuos no se hace de forma correcta y existen problemas que deben detectarse y corregirse

 

·         Existen muchas posibilidades de optimizar la gestión de residuos, reduciendo su coste anual, por lo que las acciones de mejora tendrán una alta rentabilidad

 

Criterios para una buena gestión de residuos

La gestión de los residuos implica operaciones de: recogida en origen, manipulación, almacenamiento temporal y expedición (incluyendo carga y transporte). Una mención especial merece la gestión de la documentación, aparentemente complicada para quien no tiene experiencia.

Para que la gestión de los residuos sea correcta, deberán serlo todas y cada una de las operaciones de las sucesivas fases antes indicadas, ya que un fallo en cualquiera de las fases, anularía la perfecta gestión en las anteriores.

Por ejemplo, en el almacenamiento de los residuos previo a su expedición al gestor, puede producirse mezcla de residuos peligrosos y no peligrosos, convirtiendo la mezcla de ambos en residuo peligroso, con lo que aumenta la cantidad generada de residuos peligrosos y el coste de su gestión.

Algunos criterios que pueden ayudar a una correcta gestión son los siguientes:

·         Recogida:

Debe estar próxima al origen, con recipientes adecuados, en cantidad suficiente, bien identificados, indicando el tipo genérico de residuos y los residuos que admite cada recipiente. Es de gran ayuda usar un código de colores para los recipientes.

Debe respetarse la capacidad de uso de los recipientes y la zona de recogida debe estar exenta de derrames y perfectamente limpia.

 

·         Manipulación

La manipulación es una fase crítica a la que no se presta mucha atención, que suele presentar problemas por derrames, bien sea al vaciar los recipientes en su propio emplazamiento (desaconsejable), o en el transporte hasta el almacén, cuando los recipientes están llenos.

 

·         Almacenamiento temporal

Siempre que sea posible los residuos deben almacenarse a cubierto, por lo menos los residuos peligrosos y además, los recipientes para líquidos deben disponer de contención secundaria para retener posibles fugas. Cuando no sea posible, para los residuos peligrosos se usarán recipientes adecuados para intemperie.

El almacén debe ser un local con espacio suficiente para permitir una buena organización, con zonas separadas para los distintos tipos de residuos, lo que evitará posibles errores de mezcla o expedición.

Al igual que en los puntos de origen, tanto las zonas de almacenamiento como los recipientes allí almacenados, deben estar bien identificadas, indicando el residuo.

 

·         Carga y expedición

Esta operación suele estar influenciada por las prisas usuales del transportista y de quien realiza la carga, lo que fomenta los derrames, que, usualmente, nadie recoge.

Si se quieren evitar riesgos graves en expedición, la operación debe ser supervisada por un responsable de la empresa que conozca la gestión de residuos. No hay que olvidar que una expedición errónea, puede ocasionar una sanción importante.

 

·         Gestión de la documentación

La gestión de la documentación parece compleja, por su burocracia, pero es repetitiva, por lo que si está procedimentada y la realiza personal con formación específica suficiente, puede convertirse en una rutina no problemática.

Su archivo debe estar muy bien organizado y toda la documentación debe tener trazabilidad, incluyendo la documentación interna propia de cada partida.

 

Minimización de residuos y optimización de costes

La correcta gestión de los residuos supone asumir costes por las operaciones de gestión interna y por la gestión externa (envío a gestor autorizado), pero además hay que tener en cuenta, que la generación de residuos supone una pérdida de materias primas y energía, todo lo cual afecta a la rentabilidad del proceso productivo.

Las acciones para reducir la producción de residuos y optimizar su gestión, suelen ser altamente rentables, no siendo necesario normalmente realizar inversiones importantes.

Algunas de las acciones para lograr este objetivo, son las siguientes:

 

·         Segregar en origen residuos que pueden tener un tratamiento posterior diferenciado. Normalmente, su tratamiento separado es más barato

 

·         Recogida selectiva de residuos recuperables en el exterior, por su contenido en materias primas o energía. Su gestión exterior suele ser a coste cero

 

·         Recogida selectiva de residuos que puedan ser recuperables en el propio proceso de producción, con el consiguiente ahorro de materias primas. En numerosas ocasiones, esta posibilidad no ha sido estudiada suficientemente

 

·         Introducir criterios medioambientales en el análisis comparativo de los futuros proyectos de inversión, teniendo en cuenta la generación de residuos y su coste de gestión por un gestor autorizado. Es frecuente que al sustituir viejas instalaciones, existan varias tecnologías disponibles y que alguna de ellas no genere residuos, lo que, sin duda, debe tenerse muy en cuenta a la hora de decidir

 

·         Análisis crítico de la calidad de materias primas y materiales de consumo, con especial énfasis en los que generan mayor cantidad de residuos, o residuos más problemáticos. En ocasiones, el cambio a un material o materia prima de mayor calidad y precio, supone un menor coste por reducir la cantidad de residuos

 

·         Definición y aplicación posterior de “buenas prácticas” al proceso de producción. En numerosas ocasiones, la cantidad de residuos generada puede reducirse drásticamente con la aplicación de mejores prácticas, que fomenten el ahorro de materias primas y pongan énfasis en evitar pérdidas en el proceso

 

·         En una primera fase, la aplicación de criterios estrictos de organización, orden y limpieza, reduce las cantidades de residuos generados. Actuaciones en esta línea, de coste nulo, o muy reducido, evitan errores e incidentes, en ocasiones de alto coste, y dan imagen de una gestión de residuos bien realizada

 

Autor: S.C.O

 
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