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20 Consejos para el nuevo
gerente de una PYME
14.02.05.
Nuestra larga trayectoria
profesional, durante doce años en la empresa privada y desde entonces en el
mundo de la consultoría, nos permite disponer de una amplia serie de
experiencias de todo tipo, vividas en primera persona. De entre ellas, queremos
sacar hoy una serie de consejos que sean válidos para aquellos profesionales
que son contratados o designados para dirigir empresas PYMES.
Con independencia de que cada
empresa es un mundo diferente y de que existen bastantes PYMES que
tienen un tamaño, una estructura y organización que escapan de los
comentarios que vamos a hacer, sí podemos generalizar sobre el resto.
Las PYMES tienen sus propias características que las diferencian con
claridad de las grandes empresas.
Tiene también su importancia la procedencia del nuevo
gerente. Si es un hombre que ha trabajado en PYMES, trae ya una
ambientación previa importante. Pero
si procede de una gran empresa o una multinacional, se encontrará con
la urgencia de adaptar su mente y sus ideas adquiridas a la nueva
dimensión e idiosincrasia de su nueva empresa. Si no hace este esfuerzo
previo, se encontrará perdido desde el principio, creerá vivir en otro
mundo y podrá perder su imagen en cuatro dias, ante el empresario que
le contrató y ante el personal de la empresa.
Consejo 1º.-
Los primeros días dedíquelos a escuchar y a observar. No
opine nada ni se dedique a poner “orden” en la empresa y a dar
instrucciones que podrían no ser oportunas o las más adecuadas. Tenga
un poco de paciencia y no se deje llevar por sus ímpetus de corregir lo
que a su juicio no se hace correctamente.
Consejo 2º.-
En esos primeros días, conozca la empresa, todas sus
instalaciones, sus actividades, el sector en el que opera. Hágase una
idea lo más completa posible de ella y de su entorno, del mercado en el
que se mueve. Tome notas, vea planos y croquis, conozca oficinas,
talleres, almacenes. No deje de entrar en todos los rincones de la empresa. Puede
tomar fotos con su cámara digital, para analizar detalles con calma.
Consejo 3º.-
Si está Vd. en una empresa de fabricación, deberá conocer
bien, aunque le lleve días, todo el proceso de fabricación, así
como las máquinas que emplean. Si es Vd de titulación o experiencia técnica
le resultará más fácil y atractivo. Si viene del ámbito económico o
administrativo, deberá de hacer el esfuerzo de meterse en esos temas técnicos,
al menos hasta cierto punto, que le permita conocer lo mejor posible qué
se fabrica allí y cómo se hace.
Consejo 4º.-
Le guste o no, tendrá que entrar en los números y las cifras
económicas de la
empresa. Pida balances de situación, cuentas de pérdidas y ganancias,
memorias anuales, balances de sumas y saldos, extractos de
cuentas. Con ésta información podrá ver la situación y marcha
económica de la empresa, su historia reciente económico-financiera. Y
sabrá, más o menos, donde está y cual es su punto de partida. Al
final, las cifras contables y económicas son básicas para el día a día
de un gerente. Y, con frecuencia, son las que aprietan más y ponen a
prueba la resistencia personal.
Consejo 5º.-
Pregunte y conozca si la empresa lleva algún sistema de cálculo y
control de los costes. No se sorprenda si le dicen o llega a la
conclusión de que no se lleva nada de eso. Al menos, nada que sea
fiable. La mayoría de las PYMES no tienen establecido un sistema de
estimación y control de los costes. Las hay que sí controlan y conocen
los costes directos, los que afectan a los materiales empleados
(materias primas, auxiliares o mercancías para la venta) y la mano de
obra directa (el personal que trabaja directamente en la fabricación o
prestación de un servicio).Se trata del famoso escandallo de costes.
Pero no los costes indirectos y los gastos generales. Como Vd. sabe, sin
duda, es vital conocer bien los costes de la empresa, de las secciones
y/o de los productos y compararlos con los precios de venta.
Consejo 6º.-
No se desanime si encuentra que, a pesar de conocer bien los
costes, le insisten en que no les importa mucho ya que la empresa es muy
rentable y gana dinero. Esto le pone en bandeja muchas medidas a
tomar e ideas en este terreno que podrán llevar a la empresa a ir todavía
mejor, ser más competitiva y ganar más.
Consejo 7º.- Para todo lo anterior, es fundamental que hable con la
gente. Deberá conocer desde el primer día al personal de la
empresa. Primero a quienes van a ser sus colaboradores directos, después
al resto del personal. Entre los primeros, tendrá posiblemente y según
los casos a un Director, Jefe o Encargado (los nombres del cargo variarán
en consonancia con la dimensión y organización de la empresa) de
Taller o Fabricación, un
responsable de Administración (Director o Jefe Administrativo, o Económico-
Financiero), Director o Jefe Comercial, un Jefe o Encargado de Almacenes
y hasta puede que un responsable de Mantenimiento. Sea cual sea el tamaño
de su nueva empresa, habrá alguien al frente de producción,
administración, comercial y almacenes. Y junto a ellos, puede haber
figuras tales como un jefe de personal, un responsable de calidad o un
Jefe o Encargado de una Oficina Técnica, por poner varios ejemplos.
Este será su equipo. Debe tratarlos desde el principio y conocerlos.
Consejo 8º.-
Una vez que sabe sus nombres, sus puestos de trabajo y, más o
menos, lo que hacen, tenga en cuenta que entra en una selva: la de las
intricadas redes de relaciones humanas y profesionales en una
empresa. Y Vd. es nuevo en ella, desconoce no solamente las características
y personalidades de cada cual, sino los lazos de unión y las luchas
intestinas, más o menos soterradas o a plena luz del sol, que en todas
partes suelen existir. Por este motivo, le recomendamos inicialmente ¡prudencia!.
No “se case con nadie”. No se deje atrapar por las redes que le
pretenda tender alguno de esos colaboradores, que trate de hacerse con
Vd., ser su leal y firme colaborador y amigo y ganar desde el primer día
su confianza y su favor. El empleado o subordinado “pelota” o
“trepador” suele dar señales de vida en el primer momento, para
ganar posiciones respecto a otros compañeros. Y esto es extensible
hasta el último empleado de la empresa.
Consejo 9º.-
Ya está Vd. en guardia y prevenido. Pero continúe algunos días más
en esa actitud. Escuche, oiga, pregunte, comente...con todos y cada uno
de esos colaboradores. Trate de conocer su manera de ser, al mismo
tiempo que observa y aprende lo que hacen y cómo lo hacen.
Es una primera idea, necesitará más tiempo para llegar al
fondo de todo esto. Pero no se deje llevar a juicios definitivos
sobre las personas desde esa primera idea. Por lo general, la gente
trabajadora, responsable, eficaz y leal no se muestra así, tan a la
vista, desde el primer día. Deberá Vd. de ir descubriéndola poco a
poco.
Consejo 10º.- Al resto de los empleados deberá
de ir conociéndolos en el sentido de saber sus nombres, sus circunstancias laborales en la empresa y el
trabajo que desempeñan. Un caso aparte será el de la secretaria o
secretarias que estén más directamente a su servicio y, en su
defecto, de aquellas personas de Administración que hagan ese
papel. Está Vd ante las personas que van a estar más cerca de su mesa
de trabajo. Aunque no lo crea, muchos asuntos de
importancia van a pasar por sus manos y, en cierta forma, se la
juega un poco con esas personas. En especial de cara al exterior, a
clientes, proveedores, bancos, terceros en general. Y, también, antes
sus propios colaboradores. Empiece por observar bien a quien tiene en
esos puestos y su forma y manera de ser.
Consejo 11º.-
Aunque no sea para que se lo crea todo tal como se lo cuentan,
pregunte y escuche a sus colaboradores sobre los más diversos aspectos
de la empresa. Cada cual le va a dar sus opiniones teñidas por
su propia subjetividad. Es ley universal. Nadie escapa, por lo
general, a dar sus juicios acerca de acontecimientos, situaciones y
personas con total neutralidad y objetividad. Pero, nadie mejor que esas
personas, que llevan un cierto
tiempo en la empresa, para darle información abundante.
Consejo 12º.- No obstante todo lo anterior,
que le llevará un tiempo, con frecuencia no es posible no aportar nada
personal en ese período. La empresa hay que dirigirla y en ella hay que
dar órdenes. Es necesario y los empleados esperan, a veces con
curiosidad y expectación, a que el Gran Jefe, en este caso Vd., las
exprese y haga saber. Así que no podrá escurrir el bulto y esperar a
saber todo de la empresa. Hay que jugársela desde el principio. Eso sí,
asesórese con sus colaboradores y piense bien lo que va a ordenar. Que
en esos inicios sea lo imprescindible para que la empresa funcione sin
problemas. Pero no emprenda ya las grandes reformas que, por otra
parte, puede que no sean tan necesarias.
Consejo 13º.-
Tras esa etapa introductoria, Vd. ya conoce y comienza a ser conocido.
La gente ha comenzado a formarse un juicio sobre su nuevo jefe. Comenta,
en privado, cosas buenas o malas, serias o informales. Es la vida
laboral. Vd. tiene que irse planteando cuales son los puntos fuertes
y los débiles que parece tener la empresa. Escríbalos en su
ordenador, haga sus primeros planes, fije prioridades, evalúe costes de
todo tipo, esboce una planificación. Recuerde que todas las reformas y
novedades es imposible ponerlas en marcha a la vez y, además, no es
conveniente. La gente en todas partes tiene rutinas de trabajo, buenas o
malas, racionales o absurdas, eficaces o de gran dispendio de tiempo y
de medios. Esas rutinas han de analizarse recordando que cuando se va a
modificar algo, el coste de esa modificación no ha de superar al
beneficio a obtener. Y aquí
coste y beneficio lo empleamos en sentido amplio, más allá de los
conceptos económicos.
Consejo 14º.-
Dentro de la planificación general de las actividades de la empresa, si
Vd ha decidido comenzar a hacer cambios, modificar la estructura
personal o material, reformar o racionalizar procesos o, sencillamente,
cambiar de puesto de trabajo a pesonas, le recomendamos que lo explique
bien a sus colaboradores, a su equipo. Busque convencerlos, escuche
sus razones y sugerencias. Si tiene que modificar su criterio inicial
por alguna convincente razón de cualquier colaborador, no se obstine en
oponerse a ello. No caiga en la trampa de dudar, pensando que su
autoridad y su liderazgo se puede ver resentido por modificar criterios.
Es de sabios rectificar y es de tontos o soberbios, llamados a
estrellarse, tarde o temprano, el mantener tozudamente ideas
preconcebidas o planes ideados. Un equipo tiene más ojos y más cabezas
que el Jefe. Aunque el Jefe, aparte de máximo responsable, sea el ojo
vigilante y la cabeza pensante. Lo
que tratamos de indicarle es que, dado que Vd lleva todavía poco
tiempo en la empresa, corre el riesgo de hacer una revolución que acabe
por empeorar las cosas o de encontrarse que el personal le pone la proa,
al no saber a qué viene ese cambio si allí siempre se hicieron las
cosas de otra manera. Y funcionaban. Antes hay que ganarse al
personal para la causa, si la causa ha sido testeada en reuniones y
comentarios con sus colaboradores inmediatos.
Consejo 15º.-
Por el contrario, y sin que sea renegar del punto anterior, Vd. deberá
sacar las medida correctoras, los cambios, reformas o novedades
que crea debe poner en marcha, para el bien futuro de la empresa, caiga
quien caiga. Aunque haya oposición, que la habrá. Siempre hay
alguien que se opone, que va a la contra y que hace guerra de guerrillas
en los pasillos y tomando el café con los compañeros. Tenga en cuenta,
además que siempre hay alguien que sueña con llegar a ser el gerente o
que piensa que a él le debería corresponder ese puesto. Y ya sabe, ¡enemigo
a la vista y trampas en el camino! Y recuerde que quien le contrató, el
empresario o dueño de la empresa, lo ha hecho para mejorar o para
solucionar problemas. Y ahí no se puede fallar. Pero con calma y
sentido común.
Consejo 16º.- No deje de llamar la atención,
mejor siempre en privado, al que se lo merezca, es decir al que Vd
considere que debe hacerlo. No sea blando. Pero hágalo con buenas
formas y sin herir. Es mejor, ser convincente y ganar para su causa al
que ha de dar un “tirón de orejas”.
Todos recordamos nuestro “primer puñetazo en la mesa” y
nuestro primer toque de atención a un empleado o colaborador. De todo
eso se aprende. Pero recuerde que también es bueno reconocer méritos,
éxitos o una buena labor. También hay que felicitar o felicitarse
en equipo cuando sea necesario y exista una causa u ocasión. Hay jefes
que, en plan duro, dicen y piensan que lo bueno que haga el personal era
su obligación hacerlo. Lo malo, en cambio, es una falta y hay que
corregirlo por las buenas o, más bien, por las malas. Este tipo de
jefes, y he conocido unos cuantos así, acaban siempre y al cabo del
tiempo, por los suelos. Fracasados y despreciados por su personal.
Aunque a veces, durante un tiempo, vuelen y vuelen, pareciendo que
alcanzan el sol.
Consejo 17º.- Cuide el buen ambiente y las
relaciones humanas entre su gente. Dedique algo de su tiempo, escaso
sin duda, a vigilar este tema. Mire, los tiempos van cambiando y hoy en
día temas como el clima laboral en la empresa son muy valorados.
Y con un buen ambiente, se puede producir y trabajar más y mejor. Y esto lleva a mayor competitividad.
Consejo 18º.- Delegue
las funciones y tareas que sean precisas para un buen funcionamiento de su
empresa. No haga que todo dependa de Vd. y de su presencia física. Quizás
se haga imprescindible, pero se puede resentir la actividad de su
empresa, y la paciencia de algún cliente o proveedor. Pero no deje de supervisar
todo lo que ha delegado. Es una buena solución diseñar un sencillo
manual u hojas de funciones y responsabilidades. Defina, para cada
empleado de la empresa, qué tareas ha de hacer y qué funciones le
corresponden y asígnele la cuota de responsabilidad correspondiente. Así
podrá pedir cuentas a cada cual de lo suyo y evitará “tierras de
nadie” y “zonas superpuestas”. Y esto es organización.
Consejo 19º.-
Procure adelantarse
siempre, un poco o un mucho, a su tiempo. Es decir, no se quede
en la rutina ni se duerma en los laureles. El mundo de la empresa es muy
dinámico. Y el cambio se desplaza en forma galopante por el día a día.
No pierda de vista lo que puede llegar mañana o pasado mañana. Por
ejemplo, no se quede atrás en el uso de internet y las
telecomunicaciones, como tampoco lo haga en las máquinas y utillajes
que la técnica va lanzando al mercado. Y así, en todos los campos.
Dedique algo de su tiempo a leer,ver, seguir por internet, acudir a
ferias o eventos en los que vea como van los demás y como viene el
futuro. Dentro siempre de sus posibilidades y las de su empresa PYME,
por supuesto.
Y... Consejo 20º.- Es
el último, pero podría se el primero. No se agobie. No se agote.
No se encierre en su despacho u oficina y pierda de vista el exterior y
la luz del sol. Vd. tiene, seguramente, una familia. Tiene unos amigos,
unos hobbys o aficiones, unos valores, unas creencias... y tiene una
salud. Todo este entorno personal es vital para el ser humano. Y Vd,
gerente de esa empresa, es un ser humano. Y por ello, tremendamente
limitado. No podrá hacerlo todo. No podrá acabar su día habiendo
tachado de su agenda todo lo que se había propuesto hacer. Se habrá
quedado a medias. E incluso, puede que haya más cosas anotadas al final
del día que al principio. Y así pasan al día siguiente. Recuerde que
no pasa nada...uno de los lemas de mi vida, heredado de mis mayores, es
el de que, al final, ¡no pasa nada!. Así que tómese su tiempo de
descanso y atienda a los suyos. A su esposa o a su novia, a sus hijos, a
sus familiares, a sus amigos. Haga deporte, si lo practica, o lea y
escuche música, si le gusta. Haga algo más que pensar en su nueva
empresa.
Posdata.-
Somos muchos los que hemos sobrevivido a esas situaciones. Y aquí
estamos. Se pasan noches oscuras, éxitos, fracasos, triunfos,
indecisiones, traiciones, pisotones de los “trepas” (que hay un montón...),
encontronazos con personas con nombre y apellidos, desastres económicos
o técnicos...pero, también, se hacen buenos amigos, se adquieren
experiencias, se aprende, se viven buenos momentos en equipo...¡Vale la
pena!
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