31.01.05.
“Hola buenos días –pregunta un comercial en el mostrador de Información
de un importante hospital- podría decirme en qué piso está el
“Departamento de Comunicación”?.
“¿El qué? – le responde el trabajador al frente
de dicho mostrador, con cara de despiste”
El comercial, como buen comunicador, cambia de
estrategia, y le dice “Tengo una cita con la señorita Martínez, la
responsable de Comunicación del hospital. Podría decirme dónde está su
despacho?”
La cara de sorpresa del empleado era cada vez mayor.
“Lo siento pero aquí no hay ningún departamento de Comunicación. Y por esa
señorita, pregunte usted en la segunda planta a ver si es ahí.”
No era ahí, pero después de muchas vueltas el
incansable comercial logró llegar a un despacho con un cartel en la puerta que
ponía: “Departamento de Comunicación”
Las preguntas que uno puede hacerse después de esta
historia real son obvias:
- ¿Cómo
es posible que en el mostrador de INFORMACIÓN de una empresa nadie conozca
precisamente el DEPARTAMENTO DE COMUNICACIÓN?
- ¿Por
qué no está este departamento señalizado, como el resto de los despachos
del hospital?
- ¿Para
qué sirve un Departamento de Comunicación si nadie, ni siquiera los
propios empleados, lo conocen?
Este es un buen ejemplo de cómo se puede adoptar la
maravillosa medida de crear un Departamento de Comunicación y que no sirva
absolutamente para nada. Ya no hablamos de una dotación económica o material
necesaria para dar a conocer, a nivel interno, la incorporación de un
responsable de comunicación a la empresa, sino también de la ineptitud del
propio trabajador para darse a conocer. Cualquier profesional que se precie
sabe que, si pretende establecer canales de comunicación eficaces donde no los
hay o donde no funcionan bien, lo primero que tendrá que hacer es presentarse
uno a uno, si es necesario, al personal del centro. Tampoco estaría de más
pedir a la empresa que señalice su despacho.
Si suponemos que este error queda subsanado y el director
de comunicación consigue que le conozcan y le señalicen su despacho, desde
luego la primera medida que debería tomar es comprobar que el personal del
mostrador de Información conozca absolutamente todos los departamentos del
centro, y tenga una guía completa de los trabajadores, con su número de
despacho. El segundo paso, muy delicadamente, sería indicarle a esta persona
que cuando desconozca algún tipo de “Información” que le soliciten, en
lugar de cara de póker, diga simplemente, un segundo que ahora mismo se lo
indico, y pregunte otro compañero mejor “informado”.