VALORES RECOMENDADOS
Como continuación a
nuestro anterior trabajo sobre este tema, en esta misma web y fecha
15.10.04, ampliamos ahora su contenido con una aproximación personal y
estimativa de los valores más favorables de los indicadores allí
mencionados.
Previamente, debemos de advertir que siempre será
relativo y bastante
subjetivo el considerar determinados valores o escala de valores, para
ratios e indicadores de gestión empresarial, como los más favorables.
Siempre se podrá alegar que, dadas las circunstancias de una empresa o
la coyuntura económica de su entorno, esos valores podrían o deberían
de ser otros diferentes.
Como quiera que sea y
fruto de nuestra experiencia profesional de bastantes años, así como
del examen y observación, en nuestro trabajo como auditores y
consultores de empresas, de infinidad de balances y todo tipo de
información económico- financiera de aquellas, exponemos aquí nuestro
parecer sobre esta materia.
Nos remitimos en la
definición de los diferentes indicadores de gestión a los expuestos en
el anterior trabajo “Indicadores de gestión empresarial (I)”.
Indicamos, igualmente, que los valores que damos son de carácter
general y para empresas en situación de actividad normal, que podemos
considerar como “medias”.
INDICADOR
VALORES MAS
FAVORABLES
NOTA
Ratio de liquidez
inmediata
8
Ratio de solvencia
1,5 a 2,0
Ratio de tesorería
0,2 a 0,3
1
Ratio de liquidez
1,0 a 1,2
Ratio de autonomía
financiera
0,7 a
1,5
Ratio de endeudamiento
0,75 a 1,5
Ratio de endeudamiento a
LP
0,5 a
1
2
Ratio de endeudamiento a
CP
0 a
0,5
2
Ratio de garantía
> 1
Cobertura de gastos
financieros
> 1,2
3
Cobertura de
Inmovilizado con FP
1
Cobertura de
Inmovilizado con Rptes
1,5 a
2,0
Capacidad de
autofinanciación
Lo más alta posible
7
Rotación del activo
Lo más alto posible
Rotación de existencias
Lo más alto posible
Plazo medio de cobro de
clientes
Lo más bajo posible
4
Plazo medio de pago a
proveedores
Lo más alto posible
Rentabilidad económica
La más alto posible
Rentabilidad financiera
> Otras posibilidades de beneficio
por inversiones financieras
5
Rentabilidad sobre
ventas
Lo más alto posible
Apalancamiento
financiero
> 1
Rentabilidad total
Lo más alta posible
6
NOTAS:
1)
Este ratio va muy ligado a las previsiones de tesorería. En una
empresa bien gestionada es indispensable confeccionar presupuestos de
ingresos, gastos e inversiones previstas, sus fuentes de financiación y
unas hojas o cuadros de previsión de cobros y pagos en el corto plazo.
Con esta información se podrá determinar mejor el valor óptimo del
ratio analizado.
2)
El endeudamiento, por lo general, es preferible que sea a LP y no
a CP. Ahora bien, esto está influido por los tipos de interés que se
consigan, los plazos, las garantías necesarias, las posibilidades
financieras de la empresa, la rentabilidad de la inversiones que vayan a
financiar y otras diversas variables. En cada caso habrá de
considerarse la mejor posición posible del endeudamiento de la empresa.
Pero, en general, no es mala solución un reparto entre el endeudamiento
a LP y a CP, pero manteniendo la idea de mejor hacia el LP.
3)
Lo preferible será el valor más alto posible, ya que así se
cubren más los gastos financieros. Pero cómo mínimo debiera superarse
el valor señalado.
4)
El ratio de plazo
medio de cobro y el de plazo medio de pago deben de alcanzar valores, el
más bajo y el más alto posible. Con ello se mejora la financiación de
la empresa que se apoyará en el cobro rápido a clientes y distanciado
a proveedores. Un cobro medio, por ejemplo, próximo a 30 dias y un
plazo medio de pago próximo a 90 dias, sería, salvo que ello conlleve
costes adicionales financieros, una buena gestión. Pero esto es solo un
ejemplo. Cualquier diferencia favorable a las finanzas de la empresa será
válida.
5)
Es evidente que la rentabilidad financiera o rentabilidad de los
capitales invertidos por los accionistas o partícipes de la empresa, ha
de igualar, al menos, las otras expectativas que el mercado de capitales
u otras posibilidades de inversión puedan estar ofreciendo, en cada
momento, a aquellos. Está sujeto, por tanto, este valor a los tipos de
interés alcanzable en inversiones financieras o a las tasas de
beneficios que se puedan obtener en inversiones, como podría ser el
caso de inversiones inmobiliarias o en el capital de empresa de otros
sectores.
6)
Se puede descomponer en las tres fracciones de su fórmula que, a
su vez, constituyen tres ratios independientes. Así, la rentabilidad
financiera es:
Rentabilidad financiera
= Rentabilidad ventas * Rotación del
Activo * Apalancamiento
Los
diferentes valores de estas tres ratios pueden combinarse de diferente
modo, pero siempre será mejor obtener la más alta rentabilidad
total posible.
7)
Ha de tenerse en cuenta que la suma de los beneficios netos
obtenidos por la empresa y las dotaciones a la amortización del
Inmovilizado, constituyen el flujo que ha de repartirse, normalmente,
entre dividendos a los socios y autofinanciación. En la medida que se
destine mayor importe a los dividendos se estará disminuyendo la
autofinanciación y viceversa. De ahí la relatividad de
nuestra expresión “lo más alta posible”.
Lo indicamos así desde el punto de vista de la empresa y no de
los socios, Es obvio que para éstos,
lo ideal sería obtener los dividendos más altos posibles, pero esto
choca con las necesidades de autofinanciación de la empresa y con los
aspectos fiscales consiguientes.
8)
Este es un ratio que ha variado bastante a lo largo de los años
en su importancia y en sus valores más recomendables.
En la medida que la empresa tenga elementos del “disponible”,
tales como tesorería, inversiones financieras temporales,
clientes e incluso otros deudores, cuyos saldos del activo de la empresa
se puedan transformar, con cierta rapidez, en efectivo o liquidez, se
haría innecesario tener fondos líquidos inactivos. En otras épocas ha
sido más necesario que en la actualidad el mantener fondos en caja o en
cuentas bancarias a la vista, con el fin de afrontar pagos derivados de
deudas a corto plazo, de eso que llamamos el exigible a corto plazo. En
la actualidad es más fácil, por lo general, convertir determinados
“activos disponibles” en tesorería con relativa rapidez. También
lo es la “cultura” en la gestión de “pelear” con los acreedores
y lograr acuerdos y demoras en los pagos para poder afrontarlos con
aquellos “activos disponibles”, cuando no realizando existencias o
forzando más los plazos de cobro de clientes.
En definitiva, que
dentro de la relatividad de los valores expuestos para algunos de los
indicadores señalados, siempre será una buena práctica de gestión
comparar los de nuestra empresa, en concreto, con los expuestos más
arriba y con los de otros valores medios del sector e, incluso, con los
de nuestro ámbito geográfico de actividad. Existen publicaciones y
estadísticas que reflejan algunos de estos tipos de datos y valores
medios de indicadores de la gestión empresarial.